giweather joomla module

Eventos

No hay próximos eventos!

Calendario

Agosto 2018
Lun Mar Mié Jue Vie Sáb Dom
01
02
03
04
05
06
07
08
09
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28
29
30
31

Los ojos se me abren tras los primeros destellos y ello tras una noche de sobresaltos, dudas e inquietud, mil pensamientos han acudido a mi mente, tonterías, recuerdos, vueltas y mas vueltas, por fin ha llegado la hora. Tras un repaso mental al equipo procedo al desayuno pantagruélico aunque forzado, claro no estoy acostumbrado. La inquietud me domina, hoy es el dia de la prueba, como si no me lo creyera me reconozco y no me duele nada, estoy ligero, parece como si levitara, bien, esto va bien, me animo yo solo.

En la salida veo a los compañeros, no puedo controlar dar algunas voces para llamar su atención, no me conozco ¡yo, tan comedido, tan serio! Pienso que si me vieran los del trabajo no reconocerían –que metamorfosis.

No hace frio pero yo lo tengo, no paro de moverme, estoy inquieto, por fin la salida, resoplo, pido protección a Alguien, deseo lo mejor a los demás, allá voy.

Todo va bien, incluso cambio algunas frases ya hechas y de estilo con algunos conocidos, -que tal? –siempre nos vemos en los mismos sitios- como vas?

Es el comienzo y ya veo algunos en la cuneta moviendo con rapidez sus brazos de los que pende un caucho aún flojo. Ante la primera dificultad algunos no escatiman esfuerzos, arriesgando, escabulléndose entre las maquinas, sorteando los obstáculos móviles, ganándose el reproche de los demás, no tardo en verlos mordiendo polvo, y barro en alguna cuneta y pienso –merece la pena? Sigo, me encuentro bien, incluso alcanzo al compañero al que en las salidas normales no puedo ni seguir. Se sorprende al verme, se justifica-he pinchado al principio y me ha roto el ritmo- no puedo evitar una picara sonrisa y al mismo tiempo una satisfacción que me congratula.

Las horas pasan, los kilómetros transcurren, las miradas al contador son cada vez mas frecuentes, como si no me creyera el resultado, tanto el ya recorrido, como el que queda, incluso pregunto la hora y lo que queda a pesar de tenerlo escrito delante, la fatiga empieza a afectar, me planteo dejarlo, aparecen las molestias y dolores de otros tiempos ya olvidados.- verdad o imaginación? –que me pasa? Me quiero bajar, pero una fuerza me dice de seguir. No hay nadie conocido aunque oyes voces como si dijeran vamos ya queda poco, esta es la ultima.

Estoy seguro de que es mentira, habrá otra después, me lo dicen para engañarme, aunque observo con mi nublada vista que el paisaje se asemeja al de la salida. El empedrado, algunos adoquines, las hierbas, transcurren lentamente debajo de las ruedas, decidido, me bajo no puedo mas. Ando algunos metros, me quiero subir otra vez como animándome pero mi cuerpo me pide por favor que ande algo mas, cuando intento subirme desafiando a mi propio cuerpo siento un dolor paralizante en mi extremidad-grito- que vergüenza, pero no puedo evitarlo. En un derroche de coraje me subo de nuevo, una lagrima de dolor y barro corre por la mejilla. Me trato de convencer de que lo tengo cerca, pero a la vez me pregunto que para qué. No se si es la voluntad, el pensamiento, el corazón o simplemente que es cuesta abajo pero el caso es que no paro de avanzar, levanto la cabeza y froto mis ojos para convencerme, no puede ser, es el arco de colores, veo una masa que parece gente, oigo voces, al parecer van dirigidas a mí, dicen algo como “venga que has llegado… vamos, vamos valiente” distingo la estridencia de un altavoz, estoy en un sueño, aprecio algunos conocidos que me preguntan cómo me ha ido, una señorita desconocida me da un refrigerio y me dice enhorabuena, alguien de verde me echa el brazo por encima y me dice: “otra mas”.

Para todos los arrastraculos de Córdoba y simpatizantes de extrarradios y extranjero

JUAN CARLOS FERNANDEZ FERNANDEZ – JUANKA- TAMARIT ARRASTRACULERO

No paras de darle vueltas a los problemas, niños, trabajo, compromisos, familia… finalmente te levantas y miras por la ventana. La gran diferencia de los otros días a estas horas es que no tienes mas que elegir si mucha ropa, poca o adecuada. Te haces el café mientras estiras algo. Los demás duermen, que tranquilidad, que sosiego. Notas, que a diferencia de los otros días, hoy sábado no tienes necesidad de ir tanto al servicio, no tratas de domar ese remolino rebelde, por supuesto no te afeitas, ni estas repasando mentalmente la lista de tareas, clientes, horarios y entrevistas. Te vistes de verde y mientras las prendas van acoplándose, tu cuerpo se hincha de poderío, se enfatiza, se convulsiona, -que ha pasado? Es la metamorfosis del sábado, es la respuesta a un estimulo, soy el perro de Paulov, el verde me transforma, no siento el frio de la calle, camino erguido hasta el trastero. Allí esta esperándome, como un animal fiel preparado para la monta. Pequeño examen, últimos detalles y a salir. Sientes pena cuando algunos, bajo los efluvios de Baco, se mofan de ti y tratan torpemente de seguirte con su pobre agilidad ya mermada por las horas sin sueño. Distingues algunos puntos verdes bajo un techo naranja, el corazón se acelera, saludas, preguntas, te interesas. Unidos por el verde no ves malas caras –que diferencia con los otros días- hablas, incluso y a veces intimas, es el verde del campo con el verde del cuerpo quienes hacen la conexión. Bajo la fatiga admiras la Obra de Alguien.

Tras el esfuerzo llega el reposo, el comentario y la despedida. Las calles se mueven, los ebrios de antes duermen, no hace el frio depurador de la mañana, huele a ciudad, frenas, miras, por fin llega el descanso para tu complemento, -te has portado bien- le dices. Mientras subes a casa los fantasmas acuden otra vez a tu mente, aunque sigue siendo sábado. Has descubierto el secreto, todo está en el VERDE.

JuanKa para todos los Arrastraculos.

P.D. que sirva esto para que comencemos a sacar el poeta que cada uno llevamos dentro.