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Admirable lo de este deportista. Salvo raras excepciones, el deporte español está plagado de triunfos individuales, es verdad que últimamente nuestras selecciones, futbol, balonmano, baloncesto están obteniendo grandes éxitos. Ahora bien, hasta el momento nos hemos tenido que conformar casi siempre, con los triunfos individuales. Personas que luchan contra los elementos y las instituciones. Con escasa o nula ayuda, a base de pundonor, de lucha individual, con el apoyo económico de los familiares, con su sacrificio individual y de los suyos, así y únicamente así llegan a donde llegan. Ellos nos hacen pasar tardes de gloria, son la envidia las demás naciones y deportistas y nosotros nos apoderamos de lo que nos toca en ello, haber nacido en la misma tierra que ellos, compartir su nacionalidad y estar orgulloso de ello.

 

ESFUERZO Y SUFRIMIENTO: SUS CAUSAS

La otra mañana, leyendo el diario deportivo Marca y ante la foto de la llaga en la mano de Nadal, me preguntaba;

Que puede motivar a un deportista como él a seguir jugando el partido de tenis con una llaga en la mano que se agranda golpe, tras golpe, con el mango de su raqueta (y encima ganarlo)?

Por qué aguanta el dolor de espalda, cada vez que se curva para efectuar el saque?

Es el dinero? En ningún caso, pues imagino que tiene mas que el que puede gastar en su vida.

Tal vez el prestigio? Nadie pone en duda su figura y lo que ha conseguido.

Puede que sea el honor. El honor es el fundamento de la dignidad humana, aquello que aún sin ser conscientes es por lo que luchan los hombres. Recordemos lo del Alcalde de Zalamea (Calderon de la Barca) “por el Rey la hacienda y la vida se ha de dar, pero el honor es patrimonio del alma, y ésta solo es de Dios”

Ahora bien: cuantos nadales hay en el pelotón ciclista?

Todos recordamos grandes hazañas, épicas escapadas, Indurain en Luchon (1991) Ocaña en el Coll de Menthe(1973) cuando se partió la clavícula, Delgado en la Vuelta del 85, cuando recorrió en solitario los cinco puertos de la Sierra de Madrid, quien no recuerda la de Claudio Chiapuchi camino de Pau en el Tour del 93, con todo un pelotón persiguiéndolo al mando del Banesto de Indurain. Estas hazañas, se cuentan en los diarios deportivos, incluso pueden que sean portada de los mismos (si no hay futbol), constituyen la comidilla del día siguiente en el trabajo, la conversación del café, son nuestros héroes.

Recuerda alguien el nombre de aquel ciclista que con un forúnculo tuvo que correr medio Tour de Francia, consolándose el dolor con un apósito consistente en ponerse un filete de carne de vaca en la zona afectada. (Sean Kelly). Aquel otro que en una etapa, también del Tour, la torpe maniobra de un coche de la organización, lo echó contra una alambrada de espino, se deslió los alambres, y se subió de nuevo a la bici, continuando la etapa hasta meta. Su estampa me recordaba a una escena de La Pasión (Mel Gibson) las imágenes de la tele nos mostraban la piel hecha jirones. Nos acordamos de cuando Alex Zulle se cayó en el pasaje de Güess (en la Camargue francesa) se rompió los escafoides y aguanto todo la etapa sufriendo el traqueteo del manillar directamente sobre la rotura.

Todos sabemos lo que es estar 6-7 horas encima de una bici, supone un esfuerzo ímprobo y aún mas si a ello le añades un inconveniente bien por el estado físico bien por el ambiental. Cuantas veces hemos visto ciclistas rezagados por una avería o una caída y han de luchar contra el viento para lograr alcanzar el pelotón, en el mejor de los casos, o intentar llegar a meta, exhaustos, reventados por el esfuerzo. Cuantas ocasiones hemos tenido de comprobar como un corredor, tras una caída, se monta de nuevo en la bici y por los informativos nos enteramos que tenía alguna costilla rota. Ya nos es familiar la imagen del médico, en carrera, cosiendo una herida, infiltrando alguna rodilla y ello mientras el corredor se apoya en la ventanilla del coche de asistencia. También hemos sabido de ciclistas que padeciendo bronquitis realizan etapas de alta montaña, partiendo en pié de puerto con 20º y sol y en la cumbre llegando a 0º y nieve, mas luego la bajada, otra vez subir y encima no pueden tomar nada, ni siquiera quejarse pues podrían oírlo los rivales.

Son de otra pasta. Es innegable que la capacidad de sufrimiento de los ciclistas es mayor que la que puedan tener otros deportistas, ya que el ciclismo es mas exigente en el esfuerzo, y los corredores son generosos, lo dan todo, no se quedan con nada dentro.

SEÑORIO Y SABER ESTAR

Nadal, a pesar de sus dolores en la mano y espalda no se retiró, continuó jugando una final imposible, aguantando el dolor, al terminar no hizo alusión alguna a sus dolencias, felicitó al rival de nombre impronunciable, le hizo entender que perdió porque él fue mejor, cuando todos sabemos que si llega a estar en forma Wawrinka no tenía mucho que hacer. Nadal es un señor y no se retiró.

ABNEGACION Y MODESTIA

Todos conocen a Cristiano Ronaldo, reciente Bota de Oro, portugués que juega en el Real Madrid, soberbio jugador, conocido en todo el orbe. ¿sabe alguien quien es Rui Costa? También es un portugués, actual Campeón del Mundo de ciclismo (Florencia 2013), Premio al mejor deportista de Portugal (2013). Los aficionados tenemos grabada su imagen, en el podio entre dos españoles, Valverde y Purito Rodriguez (que no paraba de llorar lamentando ese 2º puesto). En una entrevista Marca (6/2/14) el corredor Rui Costa manifiesta que quiere conocer a Ronaldo.

Me pregunto: ¿bajará el astro portugués del olimpo de los dioses para dar la mano a Rui Costa? Puede que este verano, entre anuncios de calzoncillos y perfumes se digne a acercarse a algún puerto de montaña y entre flases de los periodistas vea al sufrido corredor, así como a los otros 250 rivales tratando de alcanzar la meta, con los mocos colgando, las babas pegadas a las comisuras, yendo de lado a lado, en un esfuerzo titánico, bajo un sol de justicia, o bajo una lluvia torrencial.

CONCLUSION

Eso es el ciclismo, así son los ciclistas.

JUANKA

P.D. retomo la pluma para todos vosotros, ya que no se puede dar a los pedales ni mover las piernas corriendo, escribo por ver si os entretengo en estos tediosos días de invierno, en espera de que salga el sol, la vida vuelva, el ánimo se encienda y la llama del espíritu se avive. Recibid un abrazo todos los Arrastraculos y afines de este pobre relator que no tiene más misión que entreteneros.

Comentarios   

0 #2 Antonio Ballesteros 11-02-2014 13:46
Como siempre. Genial
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0 #1 Rodolfo 08-02-2014 11:29
Muy bien entretenidos quedamos, y a la espera de mas
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